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MI AMIGA ROSARIO RARO

Ayer recibí el siguiente mensaje de mi amiga Rosario Raro que me encantaría poder compartir. Y, como considero que la escritura también es un arte, la incluyo en el apartado dedicado a mis "amigos artistas"








Desde esta mañana soy doctora en filología. Además Cum laude y propuesta para premio extraordinario.


A continuación copio (y adjunto) el apartado donde estáis.
Gracias por el inmejorable acompañamiento.
Ro.

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AGRADECIMIENTOS
Con este texto más que breve, destilado y necesariamente elíptico quiero rendir homenaje a todas las personas, circunstancias y elementos que me han traído hasta aquí.
No hay paisaje como la gente y en lo que a mi cartografía humana se refiere me sé y siento muy afortunada. Que te quieran es la mayor fortuna de la que un ser humano puede gozar y a mí, la vida, necesaria e inevitablemente hipertextual, me ha hecho este regalo.
Estoy conectada a través de mis obras, pero sobre todo, mediante mis sentimientos a muchos de los que aquí nombro, que por suerte, son solamente una mínima parte. Solo aparecen quienes tienen relación directa con esta tesis de la que ahora escribo su capítulo más importante, el que ha hecho posible todos los posteriores.
En mi cotidianidad los linkso hipervínculos me enlazan en primer grado con mi familia, entendida por extenso y como intensidad. A ellos les agradezco instruirme en la constancia, el trabajo y la honradez. Puedo escribir esta última palabra con mayúsculas pero no lo haré para que no destaque entre tanta ausencia actual de ella.
Todo mi cariño también para los que escriben porque me han escrito la vida. En especial a aquellos que a lo largo de los últimos ocho años han formado parte del Taller de Escritura de la Universitat Jaume I, que me complace tanto dirigir en compañía del escritor Pasqual Mas, quien ya desde 1985, mucho antes de la irrupción de losblogs, escribía una Bitàcola. También pienso en los aplicados, amenos y ocurrentes alumnos de los cursos de escritura en los que profeso en la Fnac San Agustín de Valencia, Benicàssim, Literapia y Sanscliché, a quienes también me debo y con quienes comparto tardes, desvelos y quimeras.
Quiero dedicar también esta tesis a los autores de las páginas que aquí se citan por su cercanía virtual pero real. En especial a Eloy Moreno y Raúl Ariza. Después de tantas disquisiciones, conversaciones y vivencias, nos hemos convertido en amigos. A José Miguel Desuárez y Mariano Vega, mis editores, en riguroso orden alfabético. Desde Hipálage y Talentura fueron de los primeros en aventurarse a pescar en los caladeros de la Red.

Entre mis amigos: a Leopoldo Trillo, por ser mago, a su hermano Rafa, intachable, como nosotros, a Verónica, corregidora mayor del reino, a mi sirena de Benicàssim, Fina Ramos, a la jueza más justa, Carmen Marín, a la mejor mandolinista, mi hada confite, Pilar Simón, a Elvira Gil, por sonreírme siempre, a Men por su compañía a través de los años, facultades e instituciones, a los circuleros de tinta por incluirme y a Adolf por demostrarme que los sueños se construyen a mano y sin permiso.
Paola Correcher, enóloga laureada y José Luis López Oñoro, que junto con la anterior me adoptó en calidad de hija de ultramar, con el beneplácito de Pilar, Diana y Yael. A Paca Júdez, mi otro tesoro encontrado en el antiguo virreinato: fotógrafa, pintora y madre modelo, por escucharme y orientarme en nuestra oficina del Café Café.
A Thiluma, para que algún día nuestro mundo sea como el suyo, a las tres chicas Aldás, a Maribel por las carcajadas sabias y a Auristela por su sensibilidad ilustrada, a Enric, por estabilizarme, a Adela, por quererme. A la ejemplar y arrebatadora Olivia Ardey, escritora admirada. A Joaquín, caballero de la verde vía, a Juan Luis Bedins porque desde los tiempos de La Divisoria, nada nos divide. A Luis Camarero y Waleed Saleh por servirme de faro desde Madrid. A Yrma Ycochea, por cuidarme en Lima, y a Sanna por compartir conmigo su impagable sentido del humor desde Finlandia.
A todos, os he tenido presentes en cada línea de cada uno de estos textos expandidos.
Por último, porque es el primero, quiero agradecerle su dedicación o dedicarle mi agradecimiento, al doctor Francisco Javier Vellón Lahoz, mi director académico, pero sobre todo espiritual y balsámico.

A todos vosotros gracias porque este trabajo es vuestro.


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Solo tengo que añadir, que me siento muy feliz, y orgullosa de ser tu amiga.
Felicidades Rosario, y ahora a por el premioo extraordinario. "MUCHA MIERDA"

Comentarios

  1. Google acaba de informarme de este nuevo regalo tuyo.
    Aunque sea virtual, te mando un ramo de flores enorme. De esos que hay que plegar antes de atravesar un umbral recién pintado con las mejores vivencias. Las compartidas.

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